El primer texto escrito de una incursión en Gredos, al margen de pastores y cazadores, y con características de exploración, lo realizaron unos vecinos de Torralba de Oropesa en el año 1834. La redacción final del breve libro sobre el viaje se concluyó en enero de 1839, según firma su autor y parece ser que se publicó el mismo año. Por aquel entonces aún no existía la carretera de Oropesa a Candeleda, construida en 1898, por lo que debieron recorrer a caballo antiguos caminos rurales que le condujeron directamente al pueblo de Poyales de Hoyo. Como evidencia la topografía de esta zona y el trazado de la Trocha Real, originaria del siglo XVI, más le hubiera valido partir del vecino pueblo de Candeleda.